HATTI
Hatti significa elefante en varios lenguajes como el nepalí y punjabi.
Lo sobresaliente acerca de estos majestuosos mamíferos no es solamente su paciencia y dedicación con sus crías, pues su sistema social es igualmente admirable. Cuando nace un bebé, la madre se rodea de todas las hembras de su manada, lideradas por una experimentada abuela. Todas se agrupan alrededor del recién nacido, lo limpian y le ayudan a ponerse en pie. Asimismo, entre todas protegen a las crías de cualquier peligro, como un depredador.
Entonces, las elefantas viven en grupos unidos y se desplazan siempre juntas, gobernadas por la mayor de éstas. Ante alguna amenaza, ella es quien la enfrenta mientras las demás rodean a las crías para mantenerlas protegidas. De modo que, al contrario de lo habitual, el macho no es cabeza de familia, pues éstos permanecen con la manada únicamente mientras son inmaduros, luego se separan para vivir solos o en grupos pequeños cerca de las hembras y solo pueden acercarse para aparearse.
Así el elefante es un animal icónico positivo, el cual al no tener alguna implicación negativa transmite compasión, paz, amor y bondad. Incluso en Asia es considerado como un símbolo de la buena fortuna, además de que se le asocia con la creación y la vida.